lunes, 12 de noviembre de 2012

Día 38 - La ejecución del plan criminal, filmada (12/11)

La ejecución del plan criminal, filmada por C5N. Segunda parte.

“Yo vi un ataque y gente que se defendió, porque fueron atacados cobardemente por la espalda”.

La falta de luz en el edificio del viernes pasado hizo que hoy sólo se pudieran concretar dos declaraciones testimoniales, pero valieron la pena.

Por la mañana, compareció Gustavo Javier Farías, el camarógrafo de C5N que, con el asistente Polito y la periodista Carchak, se convirtieron en exclusivos cronistas del ataque. Como su compañero de trabajo el jueves, Farías contó que, pasado el mediodía, recibieron el aviso desde la producción del canal para que fueran a cubrir la situación planteada en las vías del FFCC Roca, ya que un grupo de tercerizados y militantes de otras organizaciones había denunciado que fueron atacados por una patota de la Unión Ferroviaria. Mientras iban hacia Constitución, se comunicaron con quien había llamado al canal, que era Lucas Malaspina, de la TPR, como el compañero lo relató a su turno hace ya varias semanas. Así, cambiaron de rumbo hacia Luján y Santa Elena.

El trabajador de prensa relató que, al llegar, vieron un patrullero cruzado y un carro de asalto o hidrante al pie de las vías, y unas dos cuadras más adelante, a los manifestantes, que estaban organizándose para desconcentrar hacia Vélez Sársfield. “Estacionamos frente al galpón de Chevallier, a media cuadra de donde estaban los tercerizados y el PO. Hicimos una entrevista a una persona que después supe que era un delegado de los tercerizados, y a otras personas que estaban golpeadas, y mostraron en cámara las lesiones por piedrazos”. Terminada la nota, mientras el grupo comenzaba a caminar, él se quedó unos minutos tomando imágenes y apuntó la cámara hacia las vías, donde había un grupo de personas abajo, que empezaron a caminar hacia donde él estaba. “El asistente me dice ‘están viniendo’, esa gente empieza a correr, Gabriela se asustó y se fue a un costado. Cuando estaban a unos 50 metros de distancia me dí vuelta y enfoqué al primer grupo, los tercerizados, que seguían caminando hacia el otro lado y ya estaban como a 200 metros. Los que venían corriendo empiezan a gritar ¿por qué les das cámara a ellos?, nos rodean y nos dicen que no filmemos, y gritaban ‘Vamos, vamos’. Yo bajé la cámara pero la dejé prendida y seguí grabando.” Luego, especificó que eran unos 6 o 7, y el que les gritó primero tenía un cuello ortopédico (González).

“Los que venían adelante no tenían nada en la mano, los de atrás sí, pero no vi qué. Los que corrían iban en busca de los que se retiraban, que estaban en la esquina siguiente o en la otra. El asistente dijo ‘son tiros’, yo no me dí cuenta. Duró unos 5 minutos, hasta que los que corrieron volvieron a las vías. Ahí salimos y empecé a caminar hacia el lugar para registrar imágenes, pero escucho que gritaban que había heridos de bala y me voy para ahí”. Todos vimos las imágenes que grabó entonces, de Mariano agónico en la ambulancia, del charco de sangre donde cayó Elsa, de la pierna atravesada por una bala del tercerizado Pintos.

“Estaba muy nervioso y sentí temor, la situación me sobrepasó”, explicó antes de retirarse.

Después del cuarto intermedio del mediodía, ingresó a la sala Gabriela Judith Carchak, que se definió como víctima del delito de amenazas. Reiteró que fue con sus compañeros de trabajo hacia Luján y Santa Elena después que la producción le avisó que había pasado algo, y le dieron el teléfono de quien había llamado para más precisiones. Una vez en el lugar, los manifestantes, que eran unos 50, con muchas mujeres, jóvenes y de edad, y chicos jovencitos, le contaron que intentaron hacer una protesta sobre la vía pero los habían agredido, por eso se habían retirado.

De un tirón, sin dudar un segundo, la periodista contó lo que pasó entonces:

“Estaban algunos sentados, otros parados, replegando las banderas, y entrevisté a un tercerizado que se llama Diego (Cardias) que explicó lo que reclamaban y lo que había pasado, y a tres heridos, un hombre y dos mujeres. Una, después, supe que era Elsa Rodríguez, tenía un golpe fuerte en el brazo. Después que hacemos la nota, se empiezan a ir por Luján hacia V. Sársfield, había tercerizados con uniforme, otros con gorros del PO, otros de varias organizaciones. Estábamos a unas dos cuadras de las vías. Avise al canal que ya había terminado, me di vuelta y veo que, desde la vía, se juntan unas 200 personas gritando, corriendo, con palos y piedras. Un hombre de civil, joven, de pelo cortito y remera turquesa, estaba parado mirando la escena. Era evidente que era un policía. Cuando vio correr a los que venían de las vías, nos dijo ‘váyanse que los matan a todos’. Después no lo volvió a ver. Me subí a la vereda y me escondí para mirar la escena, mientras los que corrían llegaban, y se desprenden unos 6 o 7 que rodean a mi camarógrafo y mi asistente, y los increpan de manera bastante violenta. Uno de cuello ortopédico gritaba ‘bajá la cámara, no filmes, te vamos a romper todo’. Pensé que ante una mujer se iban a calmar, por eso me acerqué y les ofrecí que dijeran lo que quisieran en cámara, pero esa misma persona (González) me seguí gritando: ‘Vos siempre lo mismo, dándole cámara a estos piqueteros de mierda’. Nos fueron llevando hacia la puerta de Chevallier, la gente de ahí nos deja entrar. Permanentemente nos amenazaban y un par se quedaron como vigilando que no se levante la cámara. Dejaron dos o tres personas para controlar que no grabáramos. Oí gritos, golpes, estruendos por 4 o 5 minutos y de vuelta los veo corren para el lado de donde vinieron. Ahí salimos de atrás de la reja, y se nos acercan llorando y gritando los manifestantes, diciendo ‘hay heridos de bala’. A 40 o 50 metros vemos a Mariano malherido, en una ambulancia. Se acercaron otras dos personas heridas, un joven con una bala en pierna, lo grabamos”.

Con precisión, identificó en fotos y videos al “hombre del cuello ortopédico”, el imputado González, y al otro que la “acompañó” hasta Chevallier, que no la dejaba caminar para otro lado, de ojos claros, con pelo largo y rulos (Pipitó). También recordó la escena de quien, con una camisa clara, frente Chevallier, hace un ademán hacia la cintura como acomodándose algo (Pérez).

Las defensas intentaron relativizar el fuerte testimonio, pero, como viene sucediendo, les salió el tiro por la culata. Gabriela Carchak reafirmó el miedo que ella y su equipo sintieron ante el apriete para que no registraran la escena, y reiteró que tanto González como Pipitó les ordenaron “Bajá la cámara, no grabés que te rompo todo”. El broche patético para las defensas fue el interrogatorio del Dr. Igounet, defensor de Uño, que trató de tergiversar el claro testimonio a partir de que, en el informe que emitió minutos después del hecho C5N con la voz en off, en directo, de la propia Carchak, ésta usó en un momento términos como “batalla campal” y “enfrentamiento”. Tajante, la cronista le retrucó: “Yo vi un ataque y gente que se defendió, porque fueron atacados cobardemente por la espalda”. Para alivio del resto de los defensores, el insistente Igounet se rindió: “No tengo más preguntas, Su Señoría”.