miércoles, 24 de octubre de 2012

Día 31 - "Todas las decisiones las toma Pedraza" (23/10)

"Todas las decisiones las toma Pedraza"

En uno de los más sólidos testimonios vinculados al funcionamiento real y concreto de la Unión Ferroviaria, poniendo varias veces contra las cuerdas a las defensas de Pedraza y Fernández, Rubén "Pollo" Sobrero, delegado y paritario del Sarmiento, desenmascaró a los jefes de la patota.

"En el conflicto por los tercerizados, mientras nosotros en el Sarmiento nos levantamos en contra de esa política y exigíamos el pase a planta permanente de los compañeros, la conducción nacional del gremio encabezada por Pedraza, hizo lo imposible para que esa gente no ingresara. La UF era patrón y gremio a través de la falsa cooperativa UNIÓN DEL MERCOSUR que dirigían miembros del Secretariado como Castellano y Matarazzo. Con ese mecanismo, ellos manejaban los ingresos".

En ese contexto relató que, junto a su compañero y también testigo, Reynoso, como paritarios se reunieron en la UF con un dirigente de peso, el Oso Rodríguez, para evaluar en la futura paritaria, entre otros temas, el de los tercerizados del Sarmiento por "JB S.A."
"Le exigíamos a la UF que definieran el pase a planta de los compañeros. Rodríguez se levantó de la reunión para ir a consultar con Pedraza que estaba en su despacho. Cuando volvió nos dijo: concedemos todo, menos lo de los tercerizados". Reynoso contó lo mismo en audiencia pasada.
Fue entonces que largó la conclusión: "Todas las decisiones las toma Pedraza"

Indicó que la tercerización es una estafa que debería estar penada: viola el principio de a igual tarea, igual salario.
La UF boicoteaba los reclamos de pase y si aprobaba esporádicamente algunos, lo hacía porque le convenía a la empresa."No conozco ningún gremio - excepto el nuestro- que no quiera tener más afiliados, porque cuantos más afiliados tenés, más fuerza tenés. Sin embargo en la UF la política fue el negocio: funcionar como empresa es más redituable que afiliar compañeros".
Recordó que esta política databa de los '90 -cuando Pedraza ya era titular- y citó a Dromi , el ministro peronista-menemista de las privatizaciones: "Felicito a la Unión Ferroviaria, hubiera sido una tarea titánica sin su apoyo" refirió que dijo Dromi, al tiempo que le ofreció al defensor de Pedraza los recortes periodísticos de la época que él guarda celosamente. El Dr. Froment rechazó el ofrecimiento.

El estado siguió siendo responsable - dijo- porque recién tras el crímen de Mariano el gobierno kirchnerista cambió parcialmente esa política. Recordó que, por cadena nacional, la misma presidenta de la Nación ordenó terminar con la tercerización, a horas del asesinato del compañero.

Hizo referencia a la pésima experiencia de las cooperativas reales, como las de Laguna Paiva o Junín, integradas por ferroviarios que, a poco de andar, se quedaron sin trabajo y sin ingresos, y sus cooperativas, al principio regenteadas por el gremio, terminaron en manos de empresarios del transporte.

Y respecto a la vida interna del gremio se extendió con detalle sobre dos cuestiones básicas: "No hay democracia en la UF, así como Pedraza define todo, Fernández se mueve de la misma manera en el Roca. En nuestra seccional Oeste, que ganamos alguna vez, después mandaron gente de zona norte para desbaratarnos. Ser opositor de ellos implica tomar medidas de fuerzas continuamente para lograr algo. Nosotros tuvimos que parar el Sarmiento para ser reconocidos. La semana pasada tuvimos problemas con compañeros sancionados y el gremio hasta sacó un comunicado en La Nación a favor de la empresa. Alguna vez me reuní con Pedraza para ver si aflojaba un poco las presiones a las que somos sometidos por ser oposición. No hay movilización del gremio, salvo para ir a los actos kirchneristas como el de Ríver, días antes del crimen de Mariano. Ahí contaron también con el apoyo de los empresarios que habilitaron la salida y no descontaron el día".

"Cuando los manifestantes se iban a varias cuadras, bajaron los otros de las vías con palos y piedras en las manos... pasaron por delante de la policía, porque ahí abajo estaban los patrulleros".

Lejos de ser un testimonio brindado por uno de los tercerizados atacados por la patota, se trata ahora de Omar Rubén Núñez, gerente de seguridad de MAPRA, una de las empresas contratadas por UGOFE, que, ese día, conociendo lo de la convocatoria, fue hasta Avellaneda para instruir a sus dos hombres en la estación para que no se metieran ni tuvieran ninguna intervención y se guarden en una oficinita.

Él vio a los ferroviarios que caminaban por las vías, y en la calle a los tercerizados que iban "tranquilos, pacíficamente". A lo lejos divisó un ataque desde arriba (se refiere a los sucesos del Puente Bosch) asegurando que nunca nadie de los de abajo llegó a las vías. Esperó a que se calmaran las cosas y fue hasta el puente. Estaban los ferroviarios y abajo unos móviles policiales, y él vio como a lo lejos, por calle Luján hacia Vélez Sarsfield, se iban los tercerizados. En ese momento, "cuando los manifestantes se retiraban, llamo a mi superior para informarlo. Cuando me doy vuelta veo que los que estaban arriba como si hubieran abierto un portón, pasan a mi lado con palos y piedras en las manos y bajan el terraplén para correrlos, entonces yo digo 'Me voy'. De estos, dos por lo menos llevaban unos palos de unos 50 cm. de largo a un costado de la pierna, otros tenían piedras del ferrocarril en las manos."

A la pregunta concreta de uno de los jueces, sobre si vio pasar a estos individuos con palos y piedras entre los policías, respondió: "Por el único lugar dónde bajaron y después corrieron estaban los policías de la federal con móviles estacionados, tuvieron que pasar por ahí". Se notó en la cara de los defensores de los policías cierta incomodidad con la defensa que propuso al testigo, nadie esperaba esta declaración.

Si a este testimonio le sumamos lo que muchos dijeron, que luego la patota regresó por el mismo lugar y la policía seguía allí sin intervenir, convenimos en que la ajenidad de la policía en los hechos ha quedado completamente desvirtuada: la Federal cumplió un rol decisivo en el plan criminal.

La pata empresaria de la Triple Alianza Antiobrera: ¿encubridores o partícipes?

Norberto Cots es uno de los tres capos de la UGOFE. Junto a otros dos, integra el comité gerencial de la empresa, el nivel más alto de responsabilidad. Desde días atrás "sabía del corte porque gente que quería el pase a planta permanente lo convocaba. Ya habían tenido inconvenientes en Constitución en septiembre con muy violento incidente, y por eso esta vez se constituyó un comité de crisis".

Pero toda la seguridad que aparentaba el testigo se derrumbó rápidamente cuando tuvo que dar cuenta de lo que hizo y no hizo el día 20 de octubre.

Casualmente, ese día no estaba en su oficina de Hornos 11, sino en el médico en Luján, aunque antes de las 9 de la mañana ya estaba de regreso y a varios kilómetros de allí, a la altura de Moreno, que es desde donde reconoce que llamó al celular del imputado Fernández "para disculparme por no poder ir al Congreso que se hacía en la UF".

Esta extraña y urbana comunicación, sin embargo, no explica para qué lo llamó todavía antes, mucho más temprano, cuando el congreso no había empezado, y tampoco lo pudo explicar en la audiencia.
Mucho más le costó explicar por qué, siendo uno de los tres hombres más importantes de la empresa, ese día, siendo que a las 9 andaba por Moreno, justo ese día , llegó pasado el mediodía a Constitución. Tampoco pudo explicar por qué nadie del comité de crisis lo llamó ni él llamó a ninguno de esos sujetos. Eso sí, registra varias llamadas a Fernández, ese mismo día y con posterioridad a los hechos.
Dijo que no sabía nada de la movilización de ferroviarios de Fernández contra el corte... ¿para qué lo llamó entonces?

El directivo empresarial contó cómo se enteró de los gravísimos sucesos: "por un noticiero de la radio " dijo... y le creció la nariz. Cots, ha justificado ampliamente la necesidad de un juicio Mariano Ferreyra II.

"Si de 10 ingresa 1 solo, no me quedo pensando en los 9, celebro por ese uno que entró".

Daniel Osvaldo Falsoy es el Gerente General de la Unión Ferroviaria. Un ex opositor a Pedraza que después se juntó al jefe para hacer una gran carrera...burocrática, tal como ilustra el pensamiento que expuso al hablar de los tercerizados y la diferencia de metodología con la oposición minoritaria del gremio.

Alabó a la conducción que él mismo comparte, diciendo que manejan una bolsa de trabajo que permitió el ingreso de familiares y de muchos tercerizados. La misma conducción que días antes del asesinato de Mariano Ferreyra convocó al acto kirchnerista en River y aportó 500 ferroviarios, porque "para ser representante hay que tener número y calidad... ¿?"

Alabó también al equipo que conforma con Pedraza y Fernández, y por eso les atiende los celulares, aunque el 20 de octubre de 2010, estando en el mismo sitio que el Gallego, a quien vio varias veces en el lugar, le hizo varias llamadas a su celular. Dijo desconocer que ese día iba a haber una contramarcha de ferroviarios para evitar el corte, y que se enteró de lo ocurrido recién a las 3 de la tarde por comentarios de algunos compañeros, y recién a las 4 de la muerte de Mariano.

A diferencia de Karina Benemérito, no recuerda que nadie haya hecho el cierre del Congreso mencionando este suceso y explicó algo que sorprendió a quienes habían escuchado al directivo empresarial Cots, su testigo precedente: "el congreso no lo organizó, ni convocó, ni invitó la UF sino que fue la revista Latin Rieles, a quien le alquilamos el espacio..." Lo que torna inverosímil que el directivo haya llamado a Fernández para disculpar su ausencia. Falsoy, también es un testigo aportado por la defensa de Fernández.

"Fernández era el único que podía evitar que hubiera lesionados, tenía suficiente dominio sobre el personal ferroviario. Supongo que Pablo Díaz ejercía el liderazgo ese día en el lugar".

Cerró la jornada el Comisario Mayor (R) de la bonaerense, Ricardo Horacio Vitali. Era gerente de coordinación de fuerzas de seguridad de UGOFE en el Roca. Desde 2007, tenía a su cargo la supervisión de servicios adicionales entre Transporte y Policía Federal. Tenía a cargo más de 200 empleados. Conocía a los imputados comisarios Mansilla y Ferreyra y por supuesto, a Pablo Díaz.

Mantenía un trato especial con el imputado Gallego Fernández, pues además compartían el fervor por Independiente, cancha a la que ingresaba gracias a entradas que Fernández le conseguía. Dispone de una flota de celulares, uno de sus hombres que trabaja en Ezeiza le facilitó uno de sus celulares a Pablo Díaz.

En septiembre, presenció un enfrentamiento en Plaza Constitución entre los tercerizados que reclamaban el ingreso a planta permanente y los ferroviarios de Díaz que repelían ese reclamo. Cuando se enteró del corte propuesto para el 20 de octubre, lo comunicó al Comité Gerencial, los tres hombres que ya sabían de ese corte.

"El día anterior estuve con Fernández , los dos sabíamos de la movilización pero no hablamos nada"

"El 20 fui a Avellaneda a eso de las 11. Tenía que chequear el panorama e informar sobre el dispositivo de seguridad de la policía. Vi el despliegue de un operativo importante con móviles, camiones, infantería y jirafa de filmación de la Policía Federal y un camión de infantería de la bonaerense. Veo llegar a personal ferroviario que andaba por las vías y a manifestantes en la calle paralela. Los ferroviarios eran de Talleres de Escalada. Vi con ellos a Pablo Díaz a quien apenas saludé y no hablé con él, vi a los comisarios Mansilla y Ferreyra con quienes me saludé de andén a andén. Yo estaba vestido de traje."

Estas precisiones, sin embargo, no incluyeron el por qué de una llamada anterior con Pablo Díaz, a quien supuso ejerciendo el liderazgo en el lugar ese día, llamado que está acreditado pero que el ex comisario no recordaba, tanto como otros dos que le hizo al propio Fernández, uno a las 9.07 y otro a las 10.

"En un momento los tercerizados caminan por la calle y los ferroviarios los siguen por las vías. Veo desde lejos un enfrentamiento con tuercas, piedras, gomeras y palos de ambos lados. Nunca subieron los de abajo, nunca hablé con ellos ni hice gestión ninguna. Me preocupé por lesionados, por eso quería llamar a Fernández que era el único que podía evitar que los hubiera, tenía suficiente dominio sobre el personal ferroviario. Arriba había policía suficiente, filmaban. Escuché detonaciones y supe que la gente se fue por Luján hacia Vélez Sarsfield. Espero 30 minutos y aunque la gente seguía en las vías me fui a comer a Carrefour sin informar al Comité Gerencial de esa situación".

Este comportamiento extraño de un especialista en "seguridad ferroviaria" que se va a comer habiendo gente en plena vía, intentó ser corregido con la siguiente declaración: "mientras comía una hamburguesa y una gaseosa, alguien me llama y me informa que había incidentes, por lo que vuelvo a las vías. Ahí veo a Pablo Díaz que hablaba con periodistas y no quise interrumpir, por lo que fui hasta la calle Luján, viendo tres patrulleros estacionados en 45 grados y ya casi ni vi gente, apenas al fallecido comisario Premuda abajo. Entonces regresé a mi auto y me fui. Me enteré por los noticieros en el auto, la magnitud de lo ocurrido".

Sobre el final, se le leyeron unas escuchas telefónicas que mantuvo con Fernández, escuchas que reconoció como hechas por él y de las cuales se desprende un trato muy familiar y reverencial para con el sindicalista, lo que certifica que Fernández era el hombre clave en la administración del Roca.