sábado, 13 de octubre de 2012

Día 26 - El motivo del crimen (11/10)

"El que avisa..."
Al iniciarse el debate, la compañera Claudia Ferrero abogada del PO, puso en conocimiento de todos, lo que a esta altura es una práctica común de la patota: el compañero Edgardo Marí, testigo que ya declaró en la causa, recibió tres impactos de bolitas de acero en el frente de su casa y varias llamadas intimidatorias en sus teléfonos. Se suman a la desaparición de Severo y a la amenaza del compañero Andino, por mencionar a las más recientes. Recordamos enseguida lo que alguna vez mencionó un defensor: "nosotros no podemos garantizar que estas cosas no pasen". Ya está claro que se trataba de un aviso.

"Nos pasaron a planta permanente después que mataron a Mariano. Estuve tercerizado 5 años."

Hugo Recalde, se llama el compañero tercerizado y despedido, que dijo esto en el primer relato del día y con una extraña mezcla de dolor y orgullo por saber que la lucha, aún a pesar de estos golpes, es imprescindible .
Estuvo ese día en la movilización y relató lo que ya conocemos: fueron insultados desde las vías mientras iban caminando después de desistir del corte. Fueron apedreados y agredidos por los de "la Verde" al llegar al Pte. Bosch. Hicieron la asamblea y decidieron retirarse. Él lo hizo por la villita pegada al Riachuelo y ahí escuchó las detonaciones "como disparos" que luego unirá a la muerte de Mariano. Vio al imputado Pablo Diaz, el hombre de Fernández y Pedraza en las vías, hablando con la policía y con " la Verde", así mentó a la patota.

"Llega una ambulancia. Vi a Elsa como desmayada y suben a Mariano ..."

El recuerdo quebró a Lucía Alazraki . Confirmó en su relato lo de los patrulleros enfrentados en barricada que al principio impedían el paso de la patota. Ella se iba con todos sus compañeros cuando los ruidos se multiplicaron y el griterío era feroz: "agarrá a los chicos y andate" y ahí vio desde lejos que el cordón de seguridad era agredido por la patota. Cuando cesó la agresión pudo ver tirado a un costado de la calle un bolso con los palos que los compañeros intentaron usar para autodefensa del cordón de seguridad.
La última vez que vio a Mariano, fue cuando éste se sumaba a ese cordón.

"Veo a tres personas tirando con la mano así (y dibuja el gesto de tiradores con experiencia, empuñando las armas de modo horizontal)"

Un testimonio incuestionable el de Jose Tejeda, compañero del SITRAIC que fue ferroviario, pero, desde hace varios años, es obrero de la construcción. Conocía el drama de los ferroviarios tercerizados y sometidos por la alianza entre Pedraza y Gerardo Martínez, cristalizada en la vigencia del convenio del gremio del buchón del 601.
Estuvo acompañando la movilización. Usó su gomera para defenderse del ataque de la patota. Pudo replegarse por la villa costera al Puente Bosch, vio a los patrulleros enfrentados cerca del Puente, participó de las asambleas que decidieron levantar la medida y de pronto "era como un malón", dijo, en clara alusión al ataque integrado, entre otros, por tres tipos robustos, vestidos con ropa azul, uno con un pullover natural, que se cruzaban entre sí y disparaban hacia el cordón de los compañeros. Ya no vio más a los patrulleros. En cambio, "veo a un chico que se cae de boca, como si sufriera de epilepsia, lo levanto y le veo el balazo en la tetilla. Grito..."
Entonces dijo que la gomera se le rompió, pero que así y todo "los hicimos retroceder".

"Desde que asumió UGOFE, el gremio era una oficina de personal"

Jorge Darío Hospital es un guarda del F.C. ROCA, referente de Causa Ferroviaria: "No estuve en el lugar, pero participé del proceso de lucha de los tercerizados por el pase a planta permanente. Asistí a todas las asambleas, incluso a la que decidió iniciar conversaciones con el Ministerio de Trabajo sobre los 100 despedidos por haber pedido ropa de trabajo y elementos de seguridad. La negociación que duró un mes fue frustrante, apenas 11 fueron reincoporados.
Pasar a planta permanente es un objetivo de cualquiera que trabaje en el ferrocarril: salarios multiplicados, condiciones de mayor seguridad laboral, carrera ferroviaria. La tercerización abarata la mano de obra y divide a los trabajadores porque al hacer tareas más duras y menos remuneradas, no se unen en reclamos comunes.
Se decidió continuar la lucha hasta hallar solución para todos los despedidos. Por eso se resolvió cortar el 20 de octubre. Fue muy conocido que la empresa liberó el servicio en el Taller de Escalada para que impidan el corte. Lo hacían con la comisión de reclamo de la UF, siempre, días atrás lo habían hecho para ir a River al acto con Moyano, Néstor y Cristina Kirchner.
En este caso la U.F. no sólo no apoyó el reclamo, sino que inició una furibunda campaña de desprestigio de la lucha entre compañeros y pasajeros. Un ejemplo: hicieron correr que si entraban los tercerizados no ingresaban los hijos de los de planta. En la cooperativa de tercerizados Unión Mercosur, nunca tuvieron participación activa los compañeros, por eso nosotros recogíamos sus demandas.
Los mecanismos democráticos en la U.F. son inexistentes. Pedraza y Fernandez, a través de sus delegados Díaz y Carnovale, influenciaban a los trabajadores permanentemente. Al manejar los resortes de personal como una oficina del sector, la UF dificultaba la promoción de listas opositoras. Yo mismo fui patoteado por los mismos que después patotearon en septiembre en el hall de Constitución y en octubre matan a Mariano. Uno de ellos, Sánchez, hizo varias veces ostentación de armas de fuego.
Este revelador testimonio de la realidad imperante en la cotidianidad laboral del ferrocarril, finalizó con el reconocimiento de varios imputados en fotografías que los ubican entre los agresores del 20 de octubre y una perlita: caminando entre los agresores, reconoció a otro hombre clave de Fernández y Pedraza, al delegado Carnovale de la Comisión de Reclamos, y a Héctor Hourcade, jefe de transporte de la empresa. Un dato que confirma que "están todos los que son pero no son todos los que están"

Hizo mérito, pero no pudo evitar que le crezca la nariz.

Karina Benemérito, es una testigo de interés para la defensa de los capos Pedraza y Fernández. Es una burócrata socia de la banda detenida, secretaria de Relaciones Internacionales de la UF. Su función era viajar. Ex trabajadora de boleterías cooptada por la burocracia con dos sueldos de mayor nivel y un periódico chequín por aeropuertos, ese día estuvo en la sede de la UF en un congreso de Latin Rieles junto a Pedraza y Fernández. Como fuma mucho, se fue enterando de lo que ocurría en Avellaneda porque despuntaba el vicio en su oficina de a ratos y allí veía la TV. Dice que ella tenía en su poder los teléfonos de Fernández para que a éste no le suenen en el escenario y que los atendía. Entre los suyos y los de su capo, colectó decenas de llamados de Díaz y Gonzalito (asi llamaba al otro imputado) y otros que no recordó. No supo aclarar a qué se debieron tantos llamados. Lo que intentó articular, sonó a pueriles excusas tales como "hablé con Gonzalito porque me tenia que pagar el teléfono que vencía el 10 de noviembre", o "a Pablo Díaz lo llamé para preguntarle si estaba viniendo para el Congreso a pedido de Fernández", es más "Pablo Díaz se enteró por mí a las 4 de la tarde de lo que había ocurrido...".
Zozobró cuando, preguntada cómo se enteró de la muerte de Mariano, dijo "por los medios" pero cuando a pedido nuestro le fue leída su declaración en la que dijo otra cosa bien diferente, admitió que estaba errada. Lo cierto que esa admisión incluye que estuvo con otros personajes que las evidencias filmadas ubican en el preciso lugar del crímen. Y aquí sí, ya no se equivoca solamente, sobremanera siendo una de las que se encontraba en una reunión extraña con Fernández, Pablo Díaz y Alcorcel evaluando lo sucedido en un club de Alte. Brown cuando detuvieron al segundo...
La estrategia de querer salvar a Fernández con el testimonio de Benemérito, sólo ha servido para complicar la situación de la viajera.

"No se evaluaba si los accionistas de las contratadas eran los mismos que los integrantes de la UGOFE"

Zeni Jaunsarás, fue gerente de contratación de UGOFE hasta el mes pasado.
Reconoció que el mecanismo de pliegos y condiciones para las contrataciones eran un mecanismo de apariencia.
La UGOFE licitaba la toma de personal entre varias empresas, entre ellas, la Cooperativa del Mercosur de Pedraza y Cia.
Fijaba como norma el precio más bajo de ofertas y se lo hacían conocer a todas las empresas para que éstas fijaran el mismo valor y en lugar de contratar con una sola lo repartían entre varias. El precio de plaza, lo fijaban las mismas empresas!!! Un negocio redondo, basado en un valor monopolizado por la alianza de los explotadores, que a la cooperativa de Pedraza le significó en 2010 más de 10 millones por mes del total de 66 millones mensuales derivados por el estado en carácter de subsidio.
El mismo testigo era quien analizaba y evaluaba las "virtudes" de la empresa a contratar. Preguntado específicamente sobre si se evaluaba la posibilidad de resultar accionistas de las contratadas y a la vez de la UGOFE, respondió que eso no, no se evaluaba.
El móvil del crimen huele a negociado.