martes, 4 de septiembre de 2012

Día 12: "Nosotros la empezamos", dijo el "arrepentido" de la patota. (04/09)

Con un marco de inusuales medidas de seguridad, el 4 de septiembre prestó declaración testimonial quien llamaremos AJ, un empleado de UGOFE y afiliado de la Unión Ferroviaria que el mismo día del hecho decidió contar lo que vio y oyó en Barracas el 20 de octubre de 2010, cuando fue convocado para integrar el grupo de choque que, en sus propias palabras, "debía evitar que los zurdos cortaran las vías".
La sala de audiencias permaneció cerrada hasta pasadas las 10 de la mañana. Con un rigurosísimo control del personal de prefectura a cargo de la seguridad del juicio, se fue dejando pasar sólo dos letrados por cada defensa y cada querella, que ocuparon sólo la mitad derecha de la sala, quedando el lado izquierdo vacío. No se admitió público ni prensa, y los imputados ocuparon el sector detrás del blindex. El presidente del tribunal informó que, para resguardar al testigo, quedaba prohibido utilizar computadoras, notebooks, tablets, celulares o cualquier otro dispositivo electrónico, y que no se permitiría a las partes y letrados salir mientras durara el testimonio (de hecho, habilitaron el uso del pequeño toilette anexo a la sala, previsto sólo para los jueces, para que no saliéramos del recinto ni para ir al baño).
AJ, con gorra de visera, anteojos y barba y bigotes postizos para disimular sus facciones, ingresó cerca de las 11:30, después que se plantearan todas las previsibles quejas derivadas de la peculiaridad de la audiencia, que fueron rechazadas por el tribunal con el argumento de que, de no hacerse las cosas de esa manera, el testigo, en lugar de concurrir personalmente, declararía por videoconferencia.
Relató que fue convocado por teléfono por un hombre del gremio, el "Tano" Carnevale, parar ir a la estación Avellaneda "para impedir que los zurdos cortaran la vía". Se tomó el tren hasta la estación Yrigoyen, y desde ahí caminó hacia el puente Bosch, donde ya estaba un grupo importante de integrantes de la Unión Ferroviaria, dirigidos por Pablo Díaz. Reconoció, entre otros, a González y Sánchez, dos de los imputados. éstos ya estaban abajo de las vías, por lo que bajó el terraplén y se les sumó. Vio llegar un grupo de personas que no le parecieron ferroviarios, que a los gritos instaban a ir a "sacar a la mierda a estos zurdos", entre los que estaba quien luego vería disparar un revólver e identificó en las filmaciones, y que resultó ser Cristian "Harry" Favale.
En forma coincidente con los relatos que hicieron los damnificados en jornadas anteriores, aseguró que "los otros muchachos", es decir, los tercerizados y sus acompañantes de las organizaciones, estaban lejos, a más de 200 metros, y ya se estaban yendo, cuando "los nuestros la empezaron", corriendo por la calle para atacarlos. "Hubo dos o tres corridas de ida y vuelta", dijo. "En la última, a unos diez metros en diagonal, vi a uno que disparaba 4 o 5 veces un revólver. Después empezó a gritar que se le trabó, y salimos todos corriendo de vuelta para el lado de las vías. Pablo Díaz le dijo al que había tirado 'sacá los fierros", pero el otro contestó 'no traje mucho'".
Recordó que, cuando retrocedían, vio un camión hidrante de la policía que llegaba por una calle lateral, que les pasó por al lado y cerró el paso a los dos o tres manifestantes que los perseguían. También relató el momento en que, antes de los disparos, dos o tres de sus compañeros amenazaron a los periodistas de C5N. En el video que, pese al apriete, logró captar el camarógrafo, se ve al testigo AJ observando de lejos la escena.
Luego, cuando ya estaban resguardados bajo el puente, detrás de la policía, escuchó al mismo tirador decir "Viste ese zurdo, el gil de la gomera, le agujereé la panza". En ese momento sonó el celular de Pablo Díaz, que habló unos segundos, y al cortar dio la orden de retirarse, porque "Dice el Gallego que nos tenemos que ir", en referencia al segundo de Pedraza, Fernández.
Sobre el ataque, destacó que le llamó la atención que esos "muchachos" (en referencia a los manifestantes), se habían ordenado en una hilera cuando los acometieron por última vez, "como resguardando a los demás que estaban más atrás, y no se movían de lugar a pesar que les tiraban de todo". Después de los disparos ese cordón se dispersó, y algunos los salieron a correr.
Cuando se le preguntó si alguna vez, con anterioridad, había visto personas vinculadas a la Unión Ferroviaria armadas, respondió que hay sectores enteros, como Encomiendas o el edificio de Hornos 14, donde es frecuente ver individuos armados que figuran como empleados de UGOFE, cuya única función es estar disponibles para cuando los llaman para cumplir alguna "tarea", tanto de UGOFE como de Ferrobaires. Mencionó varios nombres y apodos de quienes dirigen estos arsenales, como el "Beto" Saldaña, que vive en una casa ferroviaria bajo la vía en la estación Yrigoyen, aunque nunca supo si para este hecho concreto aportó las armas.
Finalmente, explicó que es empleado de UGOFE desde 1995, que se afilió al gremio porque necesitaba un crédito, y que respondió a la convocatoria y corrió con la patota porque necesitaba que lo vieran, que supieran que estaba presente para quedar bien, porque quería que la Unión Ferroviaria hiciera entrar a su mujer y otro familiar en la empresa. Contó , también, que unas dos horas después de llegar a su casa el día del hecho lo fue a ver un amigo con contactos en la intendencia de Quilmes porque "construye casas para el gobierno, planes de vivienda", que lo había reconocido en las imágenes que ya se transmitían por TV, para decirle que tenía que presentarse a declarar cuanto sabía. Así, le hizo una cita con el intendente Francisco "Barba" Gutiérrez, que lo llevó a hablar con el ministro de Justicia, luego de lo cual declaró en la fiscalía.
Después de exhibir nuevamente los videos de C5N y de la policía federal, donde volvió a reconocerse a sí mismo y a las personas que mencionó, terminó el testimonio, ya cerca de las cuatro de la tarde.