lunes, 3 de septiembre de 2012

Día 11 - "No es un policía, es toda la institución... la que tiene amnesia" (03/09)

El primer testigo que tenía que declarar en la jornada de hoy, es prueba viviente de que, como lo señala hace décadas nuestra consigna histórica, "no es un policía, es toda la institución". Porque el policía, convocado a raíz que fue uno de los que montó guardia en la puerta del edificio de la Avenida Independencia 2880 el 23 de octubre de 2010 para evitar que se retiraran elementos de esa sede de la Unión Ferroviaria, no es otro que Martín Alexis Naredo, el mismo que, tres meses después, le metería una bala en la cabeza al adolescente Jon Camafreitas, a unas pocas cuadras de allí.

Naredo, beneficiado con una falta de mérito "express" por el juzgado de instrucción nº 21, tiene ahora su panorama bastante más ensombrecido, pues, a instancias de nuestra querella, después que las pericias demostraron que fusiló a Jon con el arma apoyada en su cabeza y cuando el pibe estaba agachado, el fiscal pidió su procesamiento. Nos quedamos con las ganas de verle la cara, porque Naredo, junto a otra media docena de intrascendentes testigos policías, fue desistido por la fiscalía.
Luego transitaron dos nuevos especímenes del "no-me-acuerdo" policial. Primero, el subinspector Víctor Marcelo Apaza, que intervino en un par de allanamientos, como el del edificio de la UF y una de las cooperativas vinculadas, y también llegó a la lujosa torre de Puerto Madero para efectivizar la detención de José Ángel Pedraza. Luego, Liliana Noemí Gómez, que lo único que supo decir fue su nombre, grado, y la comisaría en la que revista...

Por la tarde, cambiamos del azul al verde, porque vino el cabo Jorge Andrés Tejada, de la gendarmería, que pertenece a la UESPROJUD, la Unidad Especial de Procedimientos Judiciales, la dependencia que administra las bases de datos del sistema de espionaje a las organizaciones populares llamado Proyecto X. Parece que el virus de la desmemoria no respeta colores de uniforme, porque también el gendarme resultó atacado. Se acordaba que fue a los talleres ferroviarios de Escalada a hacer inteligencia, pero no con quién habló, qué le dijeron o si obtuvo algún dato... Un vacuna anti-amnesia ahi!

Una jornada, en resumidas cuentas, olvidable.