viernes, 10 de agosto de 2012

Día 3: Las salidas culturales de la patota, las chicanas de la defensa y el 'empleado' Pedraza

La tercera jornada de juicio comenzó con las explicaciones del tribunal sobre las "salidas culturales" de Favale. El presidente explicó que, en dos oportunidades, el barra brava reclutado para integrar el grupo de choque de la Unión Ferroviaria pidió permiso para visitar a su madre, internada en un hospital, y por razones de seguridad se le denegó el pedido. También dijo que, en mayo de este año, el Servicio Penitenciario Federal mandó una nota informando que se había autorizado a Favale a concurrir a una "feria cultural" en San Telmo, pero, curiosamente, se equivocaron de juzgado, y el escrito llegó al TOC 21 pasada la fecha de la actividad, por lo que, preguntado ahora el SPF a raíz de la denuncia pública de
estas "veladas culturales", respondieron que ante la falta de autorización judicial no se concretó. nada se informó sobre González y Alcorcel.
Más allá de las explicaciones de unos y otros, y de lo que digan los registros penitenciarios, hay una realidad: si el servicio penitenciario saca a presos de las cárceles para obligarlos a robar o a trabajar en cocinas de drogas para ellos, ¿por qué no habrían de hacerlo para fines proselitistas del gobierno?.
Luego, y aunque en la audiencia anterior ya se habían exhibido los principales videos del día del ataque (ver Día 2), la mayoría de las defensas insistieron en seguir mostrando el resto del material, que consistía en noticieros posteriores al asesinato, fotos obtenidas durante la realización de rastrillajes en el lugar, cámaras de seguridad y videos de celulares. Nuevamente, la maniobra para que pasara el tiempo y no se pudiera comenzar con las indagatorias de los imputados, mientras se repetían las imágenes de la patota bajando del terraplén, y algunas tomas de cámaras de seguridad de la esquina de Luján y Río Limay mostraban el momento en que Elsa Rodríguez cayó herida en la cabeza.
También se escuchó el audio de las modulaciones policiales, con algunas claves importantes que muestran con claridad la intervención policial en el armado y ejecución del plan criminal. "Todo
tranquilo", informaba un policía al comando cuando Mariano, Elsa y Nelson ya habían sido heridos, por ejemplo. "Los muchachos ya se fueron", dice otro, en referencia a la patota.
Finalmente, ya pasadas las 17:00, el presidente del tribunal dio por terminada la exhibición de fotos, videos y audios, e invitó a José Pedraza, el primero en la lista de imputados, si iba a prestar declaración. "Lo haré más adelante", dijo el jefe de la UF, que se limitó a dar sus datos personales, como su domicilio en un piso 18 de Puerto Madero y su condición de "empleado" con un ingreso mensual
de $25.000...
Media hora después se pasó a un cuarto intermedio hasta las 10:00 del lunes próximo.